martes, 30 de septiembre de 2014

LÁI de Cristina Ruiz

Capítulo 1:







Érase una vez un mundo llamado Lái en el que vivían tan sólo 20.000 habitantes. Entre ellos había gente de todas las edades y vivían repartidos por los únicos dos países habitables y unas cuantas islas submarinas reservadas para los grandes científicos e investigadores.

Lái era un mundo que avanzaba sorprendentemente rápido. En el vigésimo siglo de su creación, la sociedad entera vivía la era digital. Tras la invención de la fotografía, la imprenta, el telégrafo, la televisión, la radio…, un grupo de genios conocidos con el nombre de yī shēng llevaron a cabo el descubrimiento que marcaría el inicio de una nueva era: el ordenador. (Años después aparecería por primera vez el concepto de internet, así como el de teléfono móvil). («Los 15 mejores inventos de la historia | EcoListas», 2013)








Las ventajas de estas nuevas tecnologías corrían de boca en boca como si de un pueblo se tratase. El alcance de los dispositivos innovadores fue bestial, tanto, que todo el mundo quería tener uno. Tener uno significaba poder comunicarse incluso a distancia, intercambiar información, elaborar investigaciones científicas a una velocidad aún mayor, probar nuevas actividades de ocio… (Cobo Romaní, 2009).
Pronto las tecnologías se hallaban detrás de todos los pilares que sostenían Lái: la economía, el comercio, la ciencia, la educación, la cultura… (Cobo Romaní, 2009).
Sin embargo, no todos veían un claro éxito en todo ello. Entre la población corría un rumor inspirado por el miedo que decía cosas tales como: “pronto desaparecerán los niños de las calles, las relaciones sociales no serán lo mismo, los profesores serán sustituidos por máquinas al igual que miles de trabajadores e incluso empresas enteras.” Una vez vi a un niño perteneciente a este grupo infiltrado en el patio de un colegio. Vestía un blanco impoluto y recorría las muchedumbres repartiendo folletos de los que sólo llegué a distinguir un símbolo:

En respuesta, a través de los medios de comunicación, se hacía campaña para que las tecnologías fueran vistas como dispositivos mediante los cuales se podía editar, producir, almacenar, intercambiar y transmitir datos, acceder al conocimiento, etc. En resumen, facilitadores y articuladores de cualquier tarea. (Cobo Romaní, 2009).


Y así, bajo el lema “¡Aprender, desaprender y adaptarse!”, (Cobo Romaní, 2009), fueron ganando terreno a los jiào tú. 

Capítulo 2:

En toda sociedad tiene que haber personas que proponen y personas que se oponen, si todos estuviéramos de acuerdo en todo, este sería un mundo aburrido.
Y eso era lo que estaba sucediendo en Lái. Los yī shēng cuestionaban e investigaban  el impacto de las tecnologías de la información y la comunicación en los dos países e incluso entre ellos encontraban diferencias. Las más significativas y “peligrosas” se daban en la educación: un país tenía mejor equipamiento que el otro, el nivel de uso de las TIC en las escuelas estaba siendo bajo y, por lo tanto, los resultados escasos. (Coll, C. 2007).
A pesar de que las TIC eran instrumentos poderosos cualitativa y cuantitativamente para la educación, los profesores no acertaban a unir tecnologías multimedia e internet, sino que más bien se dedicaban  a adaptar el uso de las TIC a su práctica docente de siempre. Además, se producían continuas protestas ante el hecho de tener que “engordar” un currículum ya de por sí sobrecargado y, por último, estaba la realidad de que por muy rápido que fuera este mundo en sus invenciones, no lo era igual en su adaptación a ellas. (Coll, C. 2007).

Entre tanto, el partido político pàn tóu o los trajeados verdes, como los conocía todo el mundo, seguía lanzando campañas “PROTIC”. En una ocasión llevaron el experimento a una de las zonas más pobres en cuanto a economía y educación de uno de los países. Allí instalaron en el exterior de un muro de un colegio un ordenador y a su lado una cámara. Al salir de las aulas algunos alumnos pasaban de largo mientras que otros, un pequeño grupo, se pararon a mirar aquel extraño artilugio que no había llegado aún allí pues la mayoría de la gente ni siquiera sabía leer ni escribir y, entonces, ¿para qué un ordenador?
(«TEDxBuenosAires - Miguel Brechner Frey - 04/08/10 (Spanish) - YouTube», 2010)






A las pocas horas los niños y niñas ya habían jugado, leído información, escuchado canciones y visto vídeos. Al día siguiente, navegaron, por primera vez en sus vidas, por internet.
Esta campaña “PROTIC” concluyó con un vídeo que mostraba a los niños, sin la presencia de ningún adulto, frente al ordenador, investigando, riéndose, hablando, compartiendo opiniones… En resumen, aprendiendo.

Capítulo 3:

Los niños que tuvieron esta experiencia lo contaron a otros niños y pronto el muro dejó de verse. En su lugar había una concentración inmensa de gente de todas las edades. Hasta los más mayores habían acudido a ver el gran invento de la pared.
Los profesores, algunos con recelo, otros con admiración y otros con curiosidad, observaban a la gente conversar interesada acerca del ordenador y, en ese preciso momento, entendieron que se había producido un gran cambio. A partir de mañana sus alumnos tendrían nuevos intereses y necesidades y ellos tendrían que estar preparados para ello.
Mientras tanto, en la cara opuesta de la moneda, un grupo de profesores de universidad discutía sobre actualizar las características que un buen profesor debe tener. Ahora no sólo se requerían docentes expertos, sino también mediadores en el proceso de aprendizaje  de los alumnos (Tebar, 2003).
Para la buena formación de un profesor competente se iba a necesitar la fusión entre dos teorías: el constructivismo y el cognitivismo. Ya no sólo primaba la adquisición de conocimientos sino la propia construcción de los mismos, y en aquello tenían mucho que decir las nuevas tecnologías. “Un buen profesor,-decían-, es aquel que hace autores de cine a sus alumnos, aquel que controla la tecnología, que entiende para qué y cómo usarla para facilitar el proceso de enseñanza aprendizaje; también es el que enseña a discriminar y ser críticos con la información que encontramos masivamente en internet; aconseja y acompaña a los chicos y chicas para formarles como futuros buenos ciudadanos digitales preparados para un mundo que cambia muy rápidamente”. (Adell, J.,  Mayorga, M.J., Madrid, D. y Núñez, F., 2011).
Iba a ser una ardua tarea formar a los docentes en todos estos aspectos, así que empezaron a crearse grupos de trabajo en los que primaban objetivos como modernizarse y actualizarse con continuidad para mejorar la práctica educativa y romper, en definitiva, esa brecha digital que se estaba produciendo. (Mayorga, M.J., Madrid, D. y Núñez, F., 2011).

Aquella misma semana aparecieron como de la nada un grupo de hombres ricos llamados cí shàn que consideró acertado donar portátiles y pizarras digitales a algunos colegios de la zona. La noticia se extendió y profesores de todas partes de Lái acudían a cursos para aprender de aquellos singulares artilugios. Unos estudios muestran que un 75,9% de docentes acudieron a cursos allí impartidos y se mostraron notablemente satisfechos. (Mayorga, M.J., Madrid, D. y Núñez, F., 2011).




Capítulo 4:

“No es oro todo lo que reluce, ni todo lo que anda errante está perdido”  (J. R. R. Tolkien)
Así, el mundo daba grandes pasos en el tiempo cambiando constantemente, y con él, las personas que lo habitaban. Sin embargo, cada vez más, hacían aparición los jiào tú, su grupo había crecido, formaban ya un gran número de fieles a la tradición que tantos años les había acompañado y esquivos ante cualquier novedad producida.
Lo que más les costaba admitir era el cambio que se estaba dando en la educación.  El impacto de las TIC incidía directamente en los conocimientos, procedimientos y actitudes de los alumnos, por lo tanto, los profesores debían aprender a planificar, impartir, tutorizar y evaluar acciones, así como, elaborar y utilizar recursos didácticos usándolos y enseñando a usarlos de manera cotidiana, ética, legal y responsable en busca de la enseñanza de calidad o, la también conocida como “formación del mañana” (Tejada, 2009; Gallego, Gamiz, & Gutiérrez, 2010).

Capítulo 5:

Los meses transcurrieron con rapidez, pero ningún habitante de Lái fue consciente de ello. Todos estaban inmersos en la nueva realidad… La vida continuaba.
Un día, un sabio decidió salir a la superficie para ofrecer charlas a profesores de universidad sobre su teoría: El constructivismo. Para su sorpresa, el sabio se retrasó casi dos horas. Durante este tiempo, aburridos, los maestros allí presentes se pusieron a comentar sus ideas sobre lo que era el constructivismo. El debate quedó abierto e incluso se turnaban para contar sus experiencias.
Cuando el sabio apareció, interrumpió el discurso de uno de los maestros que se hallaba desarrollando un esquema en la pizarra. “El constructivismo,-ponía-, es una teoría pedagógica muy recomendable que propone que sean los propios alumnos los que construyan su conocimientos a partir de sus propias experiencias” (Piaget), el objetivo está en poner las nuevas tecnologías al servicio de la pedagogía y la didáctica (García Cabezas, 2011).
Las TIC son grandes herramientas facilitadoras del desarrollo integral de los niños, comenzando por ayudarles a trabajar su creatividad, cualidad que todos tenemos más o menos desarrollada y que, hoy en nuestros días, es tan importante como la alfabetización (Robinson, K. 2006). Por ello hay que mirarlas con ojos y mente abiertos, capacidad crítica y discriminatoria, ganas de innovar, sentido creativo y espíritu emprendedor.

[…] En apenas 20 años, Lái había evolucionado increíblemente. Los profesores plantaron cara a los retos y obstáculos, los niños acudían a la escuela más motivados que nunca, los jiào tú, sin embargo, no dejaron de actuar, pero fueron disminuyendo su número a medida que se fueron viendo los grandes beneficios que las TIC traían al mundo. En resumen, el futuro había llegado y los habitantes lo habían acogido y moldeado a su gusto.


Diccionario de palabras en chino:

Lái: Futuro
Yī shēng: Médico
Jiao tú: Fiel
Pàn tóu: Esperanza
Cí shàn: Caritativo


Bibliografía y Webgrafía:

-Adell, J. (s. f.). La competencia digital-Jordi Adell - YouTube. Recuperado 30 de septiembre de 2014, a partir de https://www.youtube.com/watch?v=tjC1LOC0r1g#t=105
-Carneiro, R., Toscano, J. C., & Díaz, T. (s. f.). Los desafíos de las TIC para el cambio educativo. Fundación Santillana.
-Cobo Romaní, J. C. (2009). El concepto de tecnologías de la información. Benchmarking sobre las definiciones de las TIC en la sociedad del conocimiento. 12 de septiembre de 2008, 14, 295-318.
-Diccionario chino-español - (castellano) en línea. (s. f.). Recuperado 1 de octubre de 2014, a partir de http://www.chino-china.com/diccionario
-Gallego, M. J., Gamiz, V., & Gutiérrez, E. (2010). El futuro docente en el uso de las tecnologías de la información y comunicación para enseñar, (34), 1-18.
-García Cabezas, S. (2011). ICT in Education: New horizonts to Constructivism, 1-5.
-Los 15 mejores inventos de la historia | EcoListas. (2013, Abril 9). Recuperado 1 de octubre de 2014, a partir de http://listas.eleconomista.es/historia/2084-los-15-mejores-inventos-de-la-histor
-Mayorga, M. J., Madrid, D., & Núñez, F. (2011). La competencia digital de los docentes: Formación y actualización en web 2.0, 213-232.
-Reza, H., Abedi, Z., Abedi, S., & Talesh, M. (2010). A close look into role of ICT in Education, 3, 63-82.
-Sir Ken Robinson_Las escuelas matan la creatividad TED 2006 - YouTube. (s. f.). Recuperado 30 de septiembre de 2014, a partir de https://www.youtube.com/watch?v=nPB-41q97zg
-TEDxBuenosAires - Miguel Brechner Frey - 04/08/10 (Spanish) - YouTube. (2010, agosto 4). Recuperado 1 de octubre de 2014, a partir de http://www.youtube.com/watch?v=AWOpCDBuhgs#t=565